Esta forma de trabajo infantil consiste en picar la piedra que se encuentra en los pies de los volcanes de la región. La actividad en el interior de estos volcanes origina continuas explosiones que arrastran piedras a su paso, y la manipulación de estas piedras se convierte en la principal fuente de trabajo de miles de niños y niñas de la región.
Las fases necesarias por desarrollar esta actividad son:
- Seleccionar las piedras a orillas del río y trasladarlas al puesto de trabajo mediante la utilización de carretillas obsoletas.
- Partir las piedras con un mazo y después hacerlas trozos, que son el denominado piedrín.
- Y finalmente, el piedrín se pone en recipientes de cinco galones para destinarlo a la venta.
La tarea consiste en recolectar, seleccionar y picar piedras para elaborar el piedrín. El desarrollo de esta forma de trabajo implica muchas horas de trabajo, y además comporta una gran cantidad de peligros físicos para los niños que trabajan: la carga contínua de piedra pesada, la utilización de herramientas peligrosas, necesarias para conseguir picar la piedra, la obligatoriedad de trabajar al aire libre, a pesar de las inclemencias del tiempo, y la falta de servicios sanitarios que garanticen la seguridad en el trabajo.
Los niños trabajan una media de 8-10 horas, de lunes a domingo, y a duras penas consiguen un sueldo justo por el arriesgado trabajo que desarrollan. |